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Mantenimiento de híbridos y eléctricos: qué cambia y qué no

Un coche eléctrico se libra de los cambios de aceite, las bujías y una larga lista de piezas del motor. No se libra de los neumáticos, los frenos, el refrigerante ni el filtro de habitáculo. Los híbridos conservan casi todo lo de un coche de gasolina, con algunas diferencias bienvenidas.

Por equipo de BadgerActualizado 7 min de lectura

Un motor de gasolina tiene cientos de piezas móviles, fluidos y filtros que se desgastan. Un motor eléctrico tiene muy pocos. La diferencia se nota en la factura del taller: un análisis de Consumer Reports concluyó que los coches eléctricos de batería cuestan aproximadamente la mitad en mantenimiento y reparaciones a lo largo de su vida que coches de gasolina comparables. Pero «menos» no es «nada», y algunas cosas incluso se gastan más rápido en un eléctrico.

Lo que un coche eléctrico ya no necesita

  • Aceite y filtro de motor
  • Bujías y piezas del encendido
  • Filtro de aire del motor y filtro de combustible
  • Correa o cadena de distribución, correas de los accesorios del motor
  • Escape, catalizador, reparaciones de emisiones
  • Una transmisión convencional de varias marchas y su aceite (la mayoría de los eléctricos usan un reductor de una sola marcha; algunos fabricantes aún indican revisar su aceite)

Lo que todo eléctrico sigue necesitando

Neumáticos: se gastan antes

Las baterías hacen que los eléctricos pesen más que coches de gasolina similares, y los motores eléctricos entregan todo su par al instante. Las dos cosas castigan los neumáticos, y los propietarios suelen contar que los cambian antes. Mantén la presión correcta, rota en su momento y vigila de cerca la profundidad del dibujo. Nuestra guía sobre cuándo cambiar los neumáticos explica cómo comprobarlo.

Frenos: las pastillas duran más, el líquido no

La frenada regenerativa frena el coche con el motor y devuelve energía a la batería, así que los frenos de fricción trabajan mucho menos. Pastillas y discos suelen durar bastante más que en un coche de gasolina. La otra cara es que unos frenos poco usados pueden oxidarse, sobre todo donde se echa sal en las carreteras, así que siguen necesitando revisiones periódicas. El líquido de frenos absorbe humedad con el tiempo y suele cambiarse cada dos a cinco años, igual que en cualquier coche.

Refrigerante para la batería y la electrónica

La mayoría de los eléctricos hacen circular refrigerante por la batería, el motor y la electrónica de potencia para mantenerlos a la temperatura adecuada. Los intervalos suelen ser largos, a veces de muchos años, pero existen. El manual del propietario los indica.

Lo demás de siempre

  • Filtro de habitáculo, normalmente más o menos cada año
  • Escobillas y líquido limpiaparabrisas
  • Revisión de suspensión, dirección y alineación
  • La batería de 12 V, que alimenta luces, cierres y ordenadores y puede descargarse igualmente
  • Actualizaciones de software, que en muchos eléctricos cambian el comportamiento de la carga y la batería

La batería de alta tensión

La batería de tracción no es un elemento de mantenimiento en el sentido habitual. Pierde poco a poco algo de capacidad con los años, más rápido con cargas rápidas frecuentes y calor extremo. La mayoría de los fabricantes la garantizan al menos 8 años o 160.000 km. Lo mejor que puede hacer el propietario es seguir las recomendaciones de carga del fabricante, que en muchos coches significan no dejarla al 100% durante mucho tiempo.

Híbridos: un coche de gasolina con ayuda

Un híbrido normal o un híbrido enchufable sigue teniendo un motor de gasolina completo, así que conserva casi todo el plan de un coche de gasolina: aceite y filtro, bujías, filtros de aire, refrigerante y el resto. Algunas cosas cambian:

  • Los frenos duran más gracias a la frenada regenerativa, igual que en un eléctrico.
  • El aceite envejece con el tiempo. Un híbrido enchufable que funciona sobre todo con electricidad puede usar muy poco el motor, pero el aceite hay que cambiarlo igualmente en el plazo que marca el manual.
  • Circuitos de refrigeración adicionales para la batería híbrida y el inversor, a veces con un refrigerante aparte y un filtro de aire para el ventilador de la batería.
  • A menudo no hay motor de arranque ni alternador, sustituidos por el sistema híbrido, lo que elimina dos averías habituales.

Seguir el plan correcto

Las apps de mantenimiento genéricas a menudo muestran un aviso de cambio de aceite al dueño de un eléctrico, lo que no sirve de nada. Cuando añades un coche a Badger eliges su tipo de motor: gasolina, diésel, híbrido, híbrido enchufable o eléctrico. Un eléctrico recibe un plan sin aceite, bujías, filtros de combustible y de aire, aceite de transmisión ni correa de distribución. Un híbrido conserva los elementos del motor. Las recargas se anotan en kWh, y nuestra guía sobre el coste de recarga explica cómo calcular su precio.

Preguntas frecuentes

¿Los coches eléctricos necesitan algún mantenimiento periódico?

Sí, solo que menos: rotación y cambio de neumáticos, revisión y líquido de frenos, filtro de habitáculo, refrigerante a intervalos largos, escobillas y la batería de 12 V.

¿De verdad los neumáticos de un eléctrico se gastan antes?

A menudo, sí. El peso extra y el par instantáneo aumentan el desgaste. Ayudan los neumáticos pensados para eléctricos y una aceleración suave.

¿Un híbrido enchufable que casi no usa gasolina necesita cambios de aceite?

Sí, en el plazo que marca el manual. El aceite envejece aunque el motor funcione poco, y algunos enchufables arrancan el motor de vez en cuando para mantenerlo en buen estado.

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